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La posición de la mujer en distintas sociedades

por Cristina de León

Ayer, 8 de marzo, se celebró el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, un día en el que se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

Una fecha marcada en el calendario, que nos invita a reflexionar sobre la situación actual de la mujer en diferentes partes del mundo y en las bases legislativas que limitan sus derechos y que les impide tener las mismas oportunidades de los hombres.

Todavía hoy, debido únicamente a la condición femenina, la mujer está relegada a una posición secundaria con respecto al hombre, pues reciben salarios más bajos tratándose de jornadas y desempeños laborales similares a las de los hombres. Así lo ratifican los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que reflejan que las mujeres españolas cobran de salario medio anual un 17% menos que los hombres. Desde una mirada más global, en el mundo sólo el 21% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, según datos de la ONU Mujeres.

En pleno siglo XXI, la mujer bajo el pleno ejercicio de sus derechos y en las mismas condiciones que un hombre resulta una tarea casi imposible en diferentes países, ya que la legislación bajo la que regula a muchas sociedades denigra y limita a la mujer por el simple hecho de serlo. La Organización Equality now ha publicado un amplio informe con las leyes vigentes que violan los derechos humanos de las mujeres en diferentes puntos del planeta. Aquí, repasamos algunas que otorgan un papel secundario e inferior al género femenino.

  • Arabia Saudí: Este es uno de los países más restrictivos con los derechos de las mujeres, entre otras cosas, no se les permite conducir (ya que no se considera “asunto de mujeres”). Otra de sus leyes, obliga a las mujeres a estar supervisadas a por un familiar, que puede ser desde su padre a su marido, que actúan como “guardián”  con la autoridad suficiente para permitirle trabajar, en el tipo de negocios que estime adecuado para ella, viajar o incluso estudiar en la universidad.
  • India: En este país la violación dentro del matrimonio es legal, según el artículo que lo recoge, “las relaciones sexuales o actos sexuales por parte de un hombre hacia su esposa, si esta no es menor de 15 años, no está considerado violación”. Respecto al matrimonio, los derechos del marido también permiten ofrecer a su esposa al acreedor como garantía de pago de todas las deudas. Además, las mujeres que pierden a sus maridos, quedan despojadas de todo status e independencia porque son consideradas, por la creencia hindú, un mal augurio y una maldición.
  • Turquía: En este país una mujer no puede siquiera aceptar un trabajo sin el previo consentimiento de su marido.
  • Indonesia: Una de las leyes más polémicas recientemente aprobadas, obliga a las estudiantes a someterse a un test de virginidad previo al acceso a la universidad. El presidente del país, Joko Widodo, para justificar la medida aseguró que se trataba de una ley para preservar el futuro del país.
  • Nigeria: En el estado de Kano, en el noroeste de Nigeria, las mujeres pueden ser castigadas o penalizadas por la participación en deportes o actos públicos. En cuanto a las leyes matrimoniales, los esposos nigerianos tienen potestad para pegar a su mujer si se trata de “corregir sus malos actos”.
  • Diferentes países de África: Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 27 países de África se practica la Mutilación Genital Femenina, una operación destructiva en la que los genitales femeninos son parcial o totalmente removidos o heridos con el objetivo de inhibir las sensaciones sexuales de la mujer. En los 27 países de África  sobre los cuales se existen datos concretos, la prevalencia nacional de esta práctica entre las mujeres de 15 o más años de edad varía entre 0,6% (Uganda, 2006) y 97,9% (Somalia, 2006) (2). Según las encuestas de demografía y salud en África nororiental (Egipto, Eritrea, Etiopía y norte de Sudán) la prevalencia oscilaba entre 80% y 97%, mientras que en África oriental (Kenya y la República Unida de Tanzanía) se estimó que oscilaba entre 18% y 38%. La práctica de esta mutilación se realiza sin anestesia y en nefastas condiciones higiénicas, La práctica de esta mutilación se realiza sin anestesia y en nefastas condiciones higiénicas.
  • Estados Unidos: En Arkansas, el estado del centro-suroeste de los Estados Unidos, se le permite a los hombres golpear a su mujer o esposa con la limitación de que sea una vez al mes.
  • Túnez: En lo relativo a cuestiones de herencia, la mujer se le permite recibir únicamente la mitad del dinero, mientras que sus hijos o hermanos recibirán siempre el doble.
  • República Democrática del Congo: Las leyes en este país sobre el código de conducta familiar recogen regulaciones machistas a través de las cuales obligan a la mujer a obedecer a su marido. Además debe de contar con el permiso de éste para llevar a cabo comparecencias jurídicas o incluso abrir un negocio o trabajar. de residencia la mujer debe seguirle allá donde decida alojarse.
  • Nicaragua: En este país el representante de la familia es exclusivamente el hombre, y la mujer debe vivir con él y seguirle si cambia de residencia, allá donde vaya.
  • Chile: El contrato matrimonial otorga sólo al marido la licencia para administrar los bienes comunes de los cónyuges, así como los inmuebles propiedad de su esposa.
  • Japón: Aunque no existen un gran número de leyes restrictivas para la mujer en el país nipón, se destaca la relacionada con el compromiso matrimonial de la mujer japonesa, que no podrá volver a casarse hasta que pasen seis meses desde la disolución de su antiguo matrimonio.
  • Rusia: En materia laboral y según el artículo 253 del código laboral del país, en Rusia no se le permite a las mujeres ejercer trabajos que requieran un gran esfuerzo, sean peligrosos o perjudiciales para la salud, así como, así como, trabajos en minas o que se desarrollen en el subsuelo.

Como puedes observar, aunque se haya producido un notable cambio en muchos países, se sigue dando un trato denigrante y machista a la mujer en muchas  zonas del mundo. Aunque no la veamos, existe y es nuestro deber, el de todos, el de seguir luchando por una igualdad justa allá donde existan personas, sin determinar por zonas o países. Debemos reflexionar sobre ello, como decía Emma Watson en su discurso en Naciones Unidas: «¿Cómo podemos efectuar un cambio en el mundo cuando únicamente la mitad está invitado o se siente invitado a participar en la conversación?», «Necesitamos tratar de instar a hombres y niños, tanto como sea posible, a que sean promotores del cambio».

Espero te haya servido este post, ayuda a difundir esta información, no le des la espalda a “la otra realidad”.

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