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Richard Gerver: «Los deberes no benefician al niño»

por Cristina de León

Hoy abrimos noticia, con uno de mis profesores preferidos, ese que de niños hubiéramos deseado tener frente a nosotros en las aulas. Alguien que sabe ver las ventajas de la evolución tecnológica y enseñar al niño; no solo para repetir patrones, sino para ser creativo, innovador, despierto, emprendedor y adaptarse al presente. les dejo con una noticia que se repite hoy en varios diarios nacionales, y la cual me ha encantado redactar, con el protagonista de la misma Richard Gerver».

Richard Gerver (Londres, 1969) es uno de los profesores más influyentes a nivel mundial, obtuvo gran parte de su éxito, cuando fue director de uno de los peores colegios de Reino Unido, el Grange Primary School. Convirtiéndolo en uno de los colegios más innovadores. Además Richard fue asesor de política educativa de Tony Blair Y obtuvo el Premio Nacional de Enseñanza en su país.

Esta semana ha estado en Madrid, participando en el Congreso de Mentes Brillantes, y allí ha hablado alto y claro sobre el sistema educativo español, el cual tiene una tasa de abandono escolar muy temprana, con un 22%, la más alta de la Unión Europea.

Richard Gerver afirmaba que «es uno de los sistemas más tradicionales del mundo y ocurre como con la educación durante la era industrial, en que se perseguía controlar la producción: se da a todos los alumnos el mismo mensaje y se les examina de la misma forma, Pero nuestros hijos son la generación más sofisticada de consumidores de la historia, sobre todo en tecnología. Conocen mucho más el mundo que nosotros a su edad. Ya no basta con atraparlos en clase, lo que necesitamos es un sistema que exprima lo mejor de cada uno. A pesar de que los niños tienen un instinto natural para aprender, el sistema actual hace aburrido el aprendizaje. Si creamos sistemas divertidos y estimulantes, los alumnos querrán seguir en las aulas.»

Richard Gerver es de los pocos padres que apoya que sus hijos utilicen los videojuegos y las redes sociales para estudiar y practicar idiomas y defiende que «en un mundo que cambia a gran velocidad, los jóvenes se están sirviendo de la tecnología para explorar nuevas formas de aprendizaje».

Este influyente profesor cree que, tal y como afirma el ministro de Educación José Ignacio Wert, nuestro modelo educativo es excesivamente memorístico y rígido. El sistema aún cree en el mero proceso de memorizar y repetir información. Afirma que se trata de un circulo vicioso, pues los políticos les dicen a los profesores que evalúen de esta forma a los alumnos y ellos le evalúan de la misma forma. Advierte que lo que necesitamos, son políticos que digan: » Vamos a diseñar un nuevo sistema». En lugar de poner constantemente parches a los modelos que no funcional.

Cuando se le pregunta por el hecho de que: Los partidos de la oposición han acordado derogar la séptima ley educativa en democracia, la Lomce, cuando el PP pierda su mayoría absoluta, Richard afirma que hay que huir de los sistemas que cambian cada cuatro años, cuando lo hace el Gobierno y ejemplifica con la siguiente afirmación: «En Finlandia han hecho un acuerdo entre los políticos y en 12 años no han modificado su sistema educativo».

También se le pregunta su opinión sobre las revalidas, las pruebas externas, nacionales y estandarizadas al final de cada etapa educativa que ha recuperado WERT, a los que responde que la mayoría de los países tiene estas pruebas, pero el problema es que miden sólo un tipo de inteligencia. La sociedad aún cree que la forma en que haces el examen define lo inteligente que eres, pero muchos emprendedores de éxito tienen en común que suspendieron estas pruebas finales. Steve Jobs, fundador de Apple, abandonó la universidad, mientras que Richard Branson, de Virgin, dejó de estudiar a los 16 años. Necesitamos un sistema educativo que sea capaz de medir las inteligencias múltiples, no sólo las habilidades para superar un examen.

Richard afirma que «Los exámenes son fáciles de gestionar, pero esto no significa que estén bien. Deberíamos ver el progreso del niño en un ámbito general, su desarrollo emocional, creativo y colaborativo, así como sus habilidades interpersonales».

Defiende que «el aprender a aprender ha provocado que los niños no tengan ni idea, por ejemplo, de los nombres de los presidentes del Gobierno o de quiénes eran los Reyes Católicos»

Su teoría apuesta por saber unir habilidades y conocimientos. El conocimiento es importante, pero el sistema educativo se ha centrado solo en ese conocimiento, olvidando las habilidades. El conocimiento por sí solo no tiene sentido ni significa nada. No tiene importancia que los niños no recuerden los nombres de los presidentes del Gobierno porque pueden encontrarlos en Google, pero sí lo es más que sepan cómo funciona Google para así poder despejar sus dudas diariamente.

Los niños están expuestos a más información que nunca, pero no les estamos enseñando a clasificarla. Hay que enseñarles a hacer preguntas, a ponerse retos, a investigar la información.

Respecto al hecho de las quejas recibidas por muchos padres, de que sus hijos tienen a diario muchos deberes. Richard afirma que nunca ha entendido el valor de los deberes, él opina que los estos se inventaron para que el niño tuviese algo que hacer cuando llega a casa y para que los padres puedan ver qué es lo que hace en el colegio. Ninguna de estas razones beneficia a los niños. Alega que no ha visto ningún estudio ni informe serio donde se afirme que los deberes sean beneficiosos para el progreso de los menores. Pone como ejemplo a China, donde están empezando a quitar los deberes en Primaria.

Richard Gerver quiere dejar claro que no defiende que los videojuegos sean beneficiosos todo el rato, todo en exceso es malo. Sin embargo, afirma que su hijo de 14 años juegal FIFA en la consola, conectada a internet y que ha empezado a decir frases en ruso, español y alemán porque chatea con los chicos que juega, que sond e otros países. En un ejemplo claro de cómo se aprende por sí mismos. El truco está en confiar un poco en ellos y dejar que hagan lo que les interesa en su tiempo libre. Por supuesto, defiende que jueguen en la calle, al aire libre y que tengan tiempo para estar con sus padres, para hablar con sus iguales, para leer libros y no pueden hacerlo porque tienen dos o tres horas de deberes al día.

Además. Richard afirma que en los tiempos de crisis que estamos viviendo en España, donde la tasa de desempleo juvenil es alarmante, se hace necesario una nueva generación de emprendedores que cree en sus propios negocios. Afirma que el mundo ha cambiado y las oportunidades también, por lo que se necesita enseñar a los alumnos a ser flexibles, a crear sus propios trabajos, montar sus empresas, saber dar un servicio y menos a que terminen unos estudios y esperen que los contraten.

Espero que les haya gustado y no olviden comentar con total libertad.

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2 comentarios

Pilar 14 junio 2016 - 16:18

Yo creo que los deberes además de reforzar conocimientos, crean hábitos de estudio y de trabajo para cuando sean mayores.
Aunque deben de hacerlos ellos solos, sin ayuda de los mayores.

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Cristina de León 4 julio 2016 - 02:39

¡Hola Pilar!estoy totalmente de acuerdo contigo. Lo que ocurre es que en la actualidad se exige demasiado a los pequeños. Tareas excesivas que cubren la mayor parte del día del menor, y no hay que olvidar que son niños, y como tal deben tener tiempo de jugar, imaginar, soñar… lo cual también aportará beneficios en el niño a corto y largo plazo. Yo creo que todo está en el término medio, sin excesos. Un saludo y gracias por comentar.

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