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Subida del IVA sanitario hasta un 21%

por Cristina de León

Desde el pasado 1 de enero son varios los productos sanitarios que han pasado de tener un IVA al 10%, -cuando se les era aplicado el IVA reducido a todos los productos sanitarios y equipos médicos en general de operaciones,  (a tributar con el tipo general al 21%). La medida, que afecta a productos como termómetros, ecógrafos, mesas, médicos en general de operaciones, máquinas de resonancias magnéticas o escáneres, ha sido tomada de acuerdo a la normativa comunitaria, después de que en enero de 2013 una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea condenara a España por aplicar un tipo ilegal de IVA a estos productos.

De acuerdo con esta normativa, los Estados miembros de la Unión Europea deben aplicar el tipo reducido, tan sólo a productos y equipos “utilizados para aliviar o tratar deficiencias para uso personal y exclusivo de minusválidos”. Hasta el pasado año, España aplicaba este IVA a todos los productos sanitarios y equipos médicos en general.

Y aunque el propio Gobierno central junto a numerosas asociaciones y grupos del sector ha intentado que el incremento afectara al menor número de productos posibles, finalmente alrededor de un 70% de estos se verá afectado por la medida:

  • Pasan del 10% (IVA reducido) al 21% (IVA general): equipos médicos, aparatos, productos sanitarios y demás instrumental de uso médico y hospitalario, manteniéndose exclusivamente la tributación al tipo reducido del 10% para aquellos productos que, por sus características objetivas, están diseñados para aliviar o tratar deficiencias, para uso personal y exclusivo de personas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales.
  • Pasan del 4% (IVA superreducido) al 21% (IVA general): sustancias medicinales y principios activos de los medicamentos para uso humano, así como los productos intermedios para la fabricación de dichos medicamentos.
  • Mantienen el 10% (IVA reducido): gafas y lentes de contacto graduadas, órtesis, prótesis y ortoprótesis (salvo para personas con discapacidad, que tributan al 4%), sillas, muletas y dispositivos para tratamientos de diálisis y respiratorios, productos farmacéuticos susceptibles de uso directo por el consumidor final (gasas, vendas y análogos), compresas, tampones, protegeslips, preservativos y otros anticonceptivos no medicinales.
  • Mantienen el 4% (IVA superreducido): medicamentos de uso humano, las fórmulas galénicas, magistrales y preparados oficinales, los vehículos para personas con movilidad reducida, las prótesis, órtesis e implantes internos para personas con discapacidad.

A pesar de que la medida viene impuesta desde el Tribunal de Justicia de la Unión Europeay que Hacienda la justifique como una solución para lograr una “recuperación real” de la economía española -se calcula que se recaudarán alrededor de 400 millones de euros-, lo cierto es que la subida del IVA afecta directamente a todo un sector que en los últimos años, y debido a la crisis, viene sufriendo un continuo deterioro.

Y aunque los ciudadanos llegarán a notar la subida al adquirir algunos de los productos gravados con el tipo al 21%, el gran problema se encuentra a nivel de los centros sanitarios públicos que, dependientes de cada comunidad autónoma –endeudadas la gran mayoría-, ven prácticamente imposible hacer frente a un aumento de los costes que se calcula superior a los 82 millones de euros para el conjunto del sector. Por el momento, la mayoría coinciden en que además de la ralentización o paralización de investigaciones e innovaciones, la partida más afectada será la de la inversión en maquinaria y tecnología más costosa, además de la reducción de recursos humanos o costes salariales (que, por ejemplo, en el caso de los trabajadores de Cataluña ya se han visto reducidos en un 27% desde 2010).

Para conocer las verdaderas consecuencias e impacto de esta medida aún habrá que esperar el tiempo suficiente para poder hacer un balance con datos reales, pero la realidad es que la sanidad pública ya venía sufriendo un grave deterioro, aún cuando había demostrado tener un sistema viable cuyo principal problema no se encuentra en su modelo de financiación, si no una mala gestión y organización de sus recursos.

Para más información sobre la medida, puedes consultar su publicación íntegra en el Boletín Oficial del Estado.

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